DOCUMENTO DEL MES – LEGADO DE LA SRA. MERCEDES ZAMBRANO IBARRETA

Exponemos hoy algunas piezas del extenso legado documental que la Sra. Mercedes Zambrano ha tenido a bien realizar a la hermandad a través del Grupo de Investigación. En posteriores ediciones de esta exposición mensual y en las publicaciones de la hermandad mostraremos a los hermanos el tesoro documental que la descendiente de don José Zambrano Zambrano ha tenido a bien realizar, y que agradecemos profundamente.

RECIBOS JUSTIFICATIVOS DE HABER SUFRAGADO LOS GASTOS DEL SEPTENARIO

En 1811 fallecía el matrimonio formado por José Antonio Zambrano de la Parra y Ana Velázquez, siendo en ese momento propietarios de una gran cantidad de tierras y bienes inmuebles, que repartieron entre sus siete hijos. Se trata de los Zambrano, mecenas y benefactores de su hermandad de la Soledad.
Por disposición testamentaria, dejaron establecido que aquel de sus hijos a quien le tocase los “Picones del Ejido”, sería con la obligación de costear cada año un Septenario a la Virgen de los Dolores. La tierra le tocó a Antonio Eugenio Zambrano Velázquez, que se convirtió en el Primer Patrono del Septenario, tal y como se le nombra. Cada año costeaba los gastos derivados de la celebración del Septenario Doloroso. A su muerte, heredó “los Picones” su hijo José Zambrano García-Rull, que se convirtió en el Segundo Patrono. Después la obligación pasó al hermano de éste, Manuel Zambrano García. Y de éste, a su sobrino José Zambrano Zambrano (hijo de Manuel de la Soledad Zambrano y de Amparo Zambrano García), que fue el bisabuelo de Mercedes Zambrano.

Gracias a la donación de Mercedes, sabemos ahora que perduró hasta 1935 (año de la muerte de José Zambrano) esta tradición de que la familia Zambrano costeara los gastos del Septenario; puesto que conservaban los recibos emitidos por los diferentes curas párrocos de nuestro pueblo, como justificante de la donación económica que cada año realizaban en favor de este importante culto de la hermandad de la Soledad.

Exponemos los recibos de: 1870, 1880, 1881, el periodo 1883-1894, el periodo 1897-1930, 1934 y 1935. Son significativos algunos de los años en los que no hay recibo, como 1931, 1932 y 1933, tiempos convulsos en la historia de España.

ESCRITURA DE COMPRA DE CUATRO HAZAS DE TIERRA A LA HERMANDAD DE LA SOLEDAD Y SAN BARTOLOMÉ

Conservaba Mercedes la escritura por la que su antepasado José Antonio Zambrano de la Parra, compró a la hermandad cuatro hazas de tierra, en 1808. Actúa como mayordomo de la hermandad el Sr. José Zambrano, que quiere dar cumplimiento al Real Decreto promulgado en ese momento obligando a todas las instituciones religiosas a deshacerse de todos sus bienes inmuebles (casas, hospitales, tierras, …). El importe de las ventas debía ser ingresado en la Real Casa de Amortización.
José Antonio Zambrano de la Parra adquiere cuatro hazas de tierra, que eran propiedad de la hermandad:

1.- “ … una haza en la otra banda del río, al camino de Sevilla…” Media aranzada.
2.- “… un pedacillo de tierra, en el propio camino, frente de la Huerta del Pino, dentro de las tierras del Cardenal.”
3.- “… haza con el nombre del Picón, al sitio del Ejido, que linda … con el Cortijo de la Peña y al norte con el camino de Guillena…”.
4.- “… otra haza con el nombre del Picón, que linda … con el Ejido, al norte con el camino de las chozas, y al poniente con tierras del Cortijo de la Peña…”
De otros documentos consultados, sabemos que estas tierras de los Picones que poseía la hermandad, le habían sido legadas en la segunda mitad del siglo XVIII por un tío de José Antonio Zambrano, el regidor perpetuo de la villa Andrés Adame Zambrano, que también dejaría las letras de plata con la leyenda del STABAT MATER para el palio de la Virgen.

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